
Es a finales del siglo XVI y principios del XVII cuando tiene lugar el primer "boom" de las bolsas de valores con la aparición en el año 1600 de lo que se puede considerar como la primera sociedad anónima: la Compañía Inglesa de las Indias Orientales. A ésta siguieron otras principalmente inglesas y holandesas (por aquellos tiempos España estaba demasiado "ocupada" en sus guerras de religión en Europa y en traer oro y plata de
sus posesiones americanas para financiarlas, cediendo el dominio del mar a los piratas ingleses y holandeses, lo que trajo como consecuencia la explotación de los intercambios comerciales por vía marítima por parte de estos dos países, dando lugar al florecimiento de una actividad económica sin precedentes).
En el año 1610 se crea la Compañía Holandesa de las Indias Orientales (la Oost Indische Kompagnie) que decretó en 1612 que sus acciones sólo podrían liquidarse mediante su venta en la Bolsa de Amsterdam, desatando una enorme especulación, preludio de lo que sería algunos años después la conocida "crisis de los Tulipanes", el primer crack bursátil de la historia
(1630-1637). Por aquellos tiempos y tal como relata el judío españolholandés Joseph de la Vega en su libro "Confusión de confusiones", en la mencionada bolsa se contrataban tanto operaciones al contado como a plazo, lo cual favorecía notablemente los movimientos especulativos.
Esta Bolsa liquidaba los valores con periodicidad mensual, siendo los compradores (que también utilizaban intermediarios) anónimos si así lo consideraban necesario. Actualmente los mercados utilizan un argot por el cual se denomina a los mercados con tendencia alcista “bull” (toro) y los
bajistas “bear” (oso) y ya en Ámsterdam se utilizaba un argot similar denominando “amantes” a los optimistas y “mirones” a los pesimistas.
A principios del siglo XVIII, con Francia consolidándose como la principal potencia europea, tiene lugar en la Bolsa de París otro de los hitos más importantes en la evolución de los valores mobiliarios y la negociación bursátil: Law, un banquero escocés afincado en la villa parisina (su
"despacho" en la rue Quincampoix se había convertido en un poder financiero mayor aún que la propia Hacienda Pública del reino, hasta el punto de que en un momento determinado llegó incluso a autorizársele la emisión de papel moneda de curso legal) procedió al lanzamiento en el año 1717 de las primeras acciones al portador, pertenecientes (¡cómo no!), a otra Compañía de las Indias, lo que provocó una de las mayores especulaciones de la historia (se hacían fortunas en un solo día) y violentas negociaciones en la Bolsa de París con numerosas operaciones fraudulentas
(se intercambiaron multitud de acciones sin respaldo real), que finalmente acabaron con la quiebra y ruina de multitud de inversores, entre ellos el propio Law. Este hecho trajo como consecuencia la promulgación en París en el año 1724 de la primera Ley de Bolsas, considerada como la "partida de nacimiento de las Bolsas modernas", que trató de poner freno al fraude
bursátil.
...continuará...



